Guía

Cómo curar tu mate

Curar el mate es el primer paso para disfrutarlo: prepara la calabaza, le da sabor y la hace durar años. Te lo explicamos paso a paso.

Mujer cebando un mate

¿Qué mates hay que curar?

Se curan los mates de materiales naturales, porque tienen poros y restos orgánicos que absorben líquidos y sabores:

  • Calabaza (porongo), el más tradicional.
  • Madera, como algarrobo, quebracho o palo santo.
  • Cuerno o hueso natural.

No hace falta curar los mates de acero inoxidable, vidrio, cerámica, silicona o plástico, ni los recubiertos por dentro con resina. Vienen listos para usar.

¿Por qué curarlo?

  1. Elimina restos orgánicos de pulpa o fibras que pueden generar hongos, mal olor o cambiar el sabor.
  2. Sella los poros, así la calabaza absorbe menos líquido y se evitan filtraciones o roturas.
  3. Aporta sabor: la calabaza se impregna de yerba y, cuanto más la usás, más rica se vuelve.
  4. Previene rajaduras al saturarla de a poco con yerba y agua caliente.

Un mate de calabaza bien curado dura años.

Paso a paso

Cómo curar un mate de calabaza

Vas a necesitar: tu mate, yerba (usada o nueva), agua caliente entre 70 y 80 °C (no hirviendo) y, si querés, una cuchara o un cuchillo sin filo.

  1. Llená el mate con yerba húmeda hasta unas ¾ partes.
  2. Agregá agua caliente hasta humedecer toda la yerba, sin llegar nunca a la virola (el aro de metal): si el agua la toca, puede filtrarse, aflojar el pegamento y dañar el mate.
  3. Dejalo reposar 24 horas.
  4. Vacialo y, si querés, raspá suavemente el interior para retirar restos sueltos.
  5. Repetí el proceso 2 o 3 veces en total.

Consejos: entre cada curado, dejalo secar boca abajo en un lugar ventilado; no dejes agua estancada dentro; no lo expongas al sol directo ni a fuentes de calor; y no mojes la virola una y otra vez.

Interior de un mate curado al lado de uno sin curar

¿Es normal que se ponga negro?

Sí. Al curarlo, la calabaza absorbe los aceites y pigmentos de la yerba y el interior se oscurece (verde, marrón o casi negro). No es moho: es señal de que el mate se está curando bien, y su sabor mejora con el uso.

En cambio, si ves pelusa blanca, mal olor o una textura viscosa, puede ser moho y hay que limpiarlo.

Ya está curado

Cómo lograr una buena cebada

  1. Llená el mate hasta las ¾ partes.
  2. Tapá la boca del mate, invertilo y agitalo 10 segundos.
  3. Dejá la yerba recostada sobre una pared, formando un hueco.
  4. El paso más importante: cebá con agua tibia (65 °C, no fría) y esperá 1 minuto.
  5. Colocá la bombilla tapando la punta.
  6. Tratá de no mover la bombilla y cebá siempre en el hueco.

Después de usarlo, limpialo y secalo para que no se generen hongos: dejalo al sol o poné un papel en su interior.

Mantenimiento del mate

  1. Evitá que quede líquido dentro de la calabaza: dejá dos paños de servilleta adentro para que absorban la humedad.
  2. No dejes el mate con yerba usada más de 24 horas.
  3. Lavá solo el interior, con agua, para quitar los restos de yerba. Enjuagalo con cuidado para no mojar el cuero.
  4. No lo dejes secar boca abajo.
  5. Evitá los golpes, para que la virola no se afloje y la calabaza no se quiebre.

Antes de usarlo

El curado cambia para siempre el interior del mate, por eso no aceptamos devoluciones de mates usados o curados. Si tenés dudas, escribinos antes de usarlo y te ayudamos.